Teoría del Color

COLORIMETRÍA INTRODUCCIÓN: Principios básicos de la Luz La energía electromagnética es energía que se desplaza rápidamente a partir de un manantial en forma de rayos rectos. El color es luz de sol o blanca desintegrada. Es una forma de energía que consiste en vibraciones electromagnéticas que, a partir de su origen, se propagan en línea recta con movimiento ondulante en todas las direcciones, a una velocidad de 300000 km por segundo La longitud de onda de la radiación electromagnética oscila entre un máximo y un mínimo. Las radiaciones se miden respectivamente (de máximo a mínimo) en Km., m., cm., mm, µ (micrón o micra, millonésima de milímetro) y Á (angstrom, décima parte de una milimicra, mm). El ojo humano sólo puede percibir las radiaciones cuya longitud de onda oscila entre 380 mµ (color violeta) y 780 mµ (color rojo). El conjunto de radicaciones comprendidas entre estos valores determina la luz solar, percibida como luz blanca o incolora; pero cuando el ojo recibe únicamente una parte de estas radiaciones, entonces ve un color y cada uno de los colores se caracteriza por una determinada longitud de onda. El umbral de las sensaciones visuales varía según las personas. Hay quien puede ver el color violeta hasta una longitud de onda de 360 mµ (violeta gris, llamado también gris lavándula), y el rojo a una longitud de onda de casi 800 mµ (rojo oscuro). Las radiaciones cuya longitud de onda es inferior a los 380 mµ se denominan rayos ultravioletas; y a las radiaciones cuya longitud de onda es superior de los 780 mµ se les llama rayos infrarrojos. Algunos insectos, como por ejemplo la abeja. perciben los rayos ultravioletas como la luz. Dentro de esta trayectoria recta, la energía parece describir ciclos en forma de ondas regulares que vibran independientemente a la dirección de su desplazamiento.   1 Unidad Angstrón (1 A) = 1/1 O millonesima de milímetro     TEORÍAS DEL COLOR En el pasado tenían lugar no pocas confusiones cuando se hablaba genéricamente del color, sin diferenciar en modo alguno entre sus leyes físicas y químicas. Tres son los colores primarios resultantes en ambos campos, y de su mezcla se puede obtener una cantidad casi infinita de tintas. Pero existen diferencias muy significativas. Según la teoría tricomática que formuló Thomas Young a principios del siglo pasado, y que posteriormente fue retomada por Helmholtz, “Todas las sensaciones cromáticas se pueden reducir a tres sensaciones espectrales básicas de color”. La teoría Young-Helmholtz determina como radiaciones espectrales primarias el rojo-anaranjado, el verde y el violeta-azulado. Sin embargo, para la ciencia química, los colores primarios, tal como demostró David Brewster en 1831, son el rojo, el amarillo y el azul. Se denominan primarios los colores considerados “absolutos”; es decir, aquellos que no se pueden obtener a partir de ninguna mezcla. Partiendo de la impresión tricromáticas los colores primarios han sufrido ligeras variaciones, estando consolidados actualmente en cyan (azul frío con tendencia a turquesa), magenta (rojo que tiende al violáceo) y amarillo. La diferencia entre los colores primarios según la física y según la química (teoría plenamente aceptada en el campo de la pintura) ha sido comprobada por numerosos experimentos de combinaciones de colo­res luz y pigmentos. Combinando los colores primarios espectrales (teoría física), obtendremos nuevos colores; mientras que, mezclando los dos pigmentos correspondientes, sólo se originarán grises sucios. Entre las pruebas más conocidas se encuentra la de la superposición e luces rojas y verdes, que origina­ron una luz amarilla; mientras que con la mezcla de pigmentos rojos y verdes (complementarios entre sí) se originaba un gris oscuro o un negro, dependiendo ello del índice de saturación de los pigmentos ini­ciales. Otra demostración importante consistió en obtener la luz blanca de la superposición de los tres colores primarios espectrales (teoría física) y el negro de la superposición de los tres colores primarios de la teo­ría química (pintura). En el primer caso, se obtiene un resultado de suma o adición, pues se añade luz a la luz. En el segundo, se obtiene el negro, o lo que es lo mismo: un resultado de resta o sustracción, pues se quita luz a la luz. La explicación de esta diferencia de comportamientos la proporcionó Helmholtz hacia 1855, con sus leyes de edición y sustracción sobre la composición de luces y pigmentos. El círculo Cromático   LAS SÍSTESIS ADITIVA Y SUSTRACTIVA Una parte fundamental del estudio del color trata de sus mezclas o síntesis. Explica dos fenómenos bien diferenciados. que son la síntesis aditiva y la síntesis sustractiva. En la síntesis aditiva se suman entre sí radiaciones de diferente longitud de onda. Si proyectamos simultáneamente radiaciones con diversas longitudes de onda de manera que se superpongan en alguna parte, estas zonas donde las luces se superponen son percibidas por nuestro ojo como un color distinto de los originales y más claro. No necesitamos utilizar todas las radiaciones de onda del espectro, bastan simplemente tres: Una luz roja con longitud de onda de 615,1 mµ Una luz verde con longitud de onda de 540,2 mµ Una luz violeta con longitud de onda de 479,8 mµ Hay otro dato muy importante en este experimento, y es que donde la luz roja se superpone con la luz verde se obtiene una luz amarilla. Donde la luz roja se superpone con la luz violeta se obtiene una luz magenta; donde la luz violeta se superpone con la luz verde obtenemos una luz de color cyan; y, por fin, donde las tres luces coinciden, obtenemos la luz blanca. En teoría, es posible recomponer la luz blanca sirviéndose de los colores del espectro solar. La prueba más sencilla la tenemos en el disco de Newton. Si hacemos girar rápidamente un disco en el que están pintados los colores del espectro, aquel parecerá blanco; y se debe esto al fenómeno conocido como “persistencia de la visión, es decir, que las imágenes persisten en la retina del ojo hasta que cesa el estímulo luminoso. Por tanto, las imágenes que se superponen determinan la síntesis por la que…